
Soy Nemeh Azzam, cantante de ópera internacional y apasionado del gelato italiano.
Para mi, el gelato es arte como la música: ambos poseen una técnica clásica, pero es en la interpretación propia donde nace la magia.
Crear un sabor es como componer una partitura; juego con intensidades, texturas y colores para crear esa canción perfecta capaz de expresar sentimientos desde el alma y transformar un instante en una experiencia inolvidable.
Mi camino en la gelatería comenzó en Bologna, Italia, el corazón del gelato, donde me formé como Maestro Gelatiere en la prestigiosa Carpigiani Gelato University. De la mano de grandes maestros como Luca Musolesi y Maria Coassin, aprendí que el gelato no es solo una técnica, es un arte que requiere disciplina y pasión






















